Este servicio es un recurso consolidado que cuenta con una oficina por parroquias y tiene una amplia trayectoria y considerado como un proyecto necesario e imprescindible. Desde él, se presta la primera atención a las personas que acuden a Cáritas, donde se valoran las necesidades de la persona o familia, se concreta la intervención y se hace el seguimiento.
Desde ese conocimiento, se trabaja para la mejora del nivel de bienestar de la familia, desde su participación en la resolución de sus conflictos individuales o colectivos, y elaborando con ellos el itinerario de inserción.
Cáritas trabaja con personas en situaciónes diversas, tiene centros y proyectos
diferentes, pero todas nuestras intervenciones se mueven desde unos mismos
criterios y valores:
Nuestro trabajo está centrado y orientado hacia la
persona. La acogida, la escucha y el acompañamiento personalizado
son dimensiones fundamentales de nuestro trabajo.
Desarrollamos una intervención social en equipo e
integral acompañando procesos educativos, buscando desarrollar el
máximo de autonomía y calidad de vida posible.
Trabajamos en red desde la complementariedad, derivando o coordinándonos con otras entidades, instituciones, servicios o agentes sociales.
El trabajo que realizamos nos posibilitan llevar a cabo una labor de sensibilización y denuncia, ellas son la realidad desde la que podemos hablar.