Es necesario que conozcamos cuáles son las necesidades, inquietudes, intereses de las personas jóvenes, y sepamos acompañar sus proyectos vitales, y en especial un proceso de formación amplio, global y a la vez acorde con sus intereses y opciones.
La posibilidad de formar parte activa de las decisiones y de la organización de los proyectos, fomenta la responsabilidad personal y la autonomía, aspectos esenciales en el proceso de convertirse en personas adultas.
Lo importante en cualquier actividad que planteemos en los proyectos es la dinámica que introducimos, el clima de aprendizaje que creamos y como nos lleva a un proceso de participación e implicación de los chicos y chicas en su historia personal y colectiva de transformación de la sociedad.
Una acción que se mueva de lo local a lo global y viceversa.
El compromiso principal del grupos ha sido el de la sensibilización y promoción
del Comercio Justo, teniendo en cuenta la filosofía que lo justifica: el apoyo a
proyectos de educación, salud, promoción de la mujer, la lucha contra el trabajo
infantil, la dignidad del trabajador, el respeto a la naturaleza ..., todo ello
en diversas partes del mundo, en esos lugares de donde proceden los productos
del Comercio Justo; países empobrecidos de todo el mundo como: Brasil, Panamá,
Guatemala, Cuba, Nicaragua, Perú, Ecuador, Bolivia, República Dominicana, México
(Chiapas), Zimbaue, Mozambique, Guinea Ecuatorial, Tailandia, Indonesia, La
India .....
El Café con sabor de la Justicia.
